sábado, 7 de diciembre de 2013

Historia de una ida y una vuelta. Parte II

18.30
- Ey Pablo, la Policía ya nos atendió y estamos yendo con Malu para la casa.
- Y qué tal che?
- Bien, parecen el FBI. Nos dijeron que iban a venir a sacar fotos, tomar huellas digitales, conseguir las cámaras de seguridad
- Ah bueno! Qué bien... no?
- Si. Qué tal allá?
- Acá no paso nada. Golpeé la puerta de nuestro vecino pero tampoco me atendió a mí. Es raro, es obvio que está ahí pero no atiende.
- Ahora en un ratito llegamos.

19.15
Malu, Nano y Pablo estaban ya en la casa
- Che, vamos a tocar la puerta juntos.
- Dale - respondió Pablo.

19.25
- Y chicos?
- No nos atendió. Quedémonos con la puerta abierta a ver si sale.

19.30
- Che Nano, ya me tendría que volver al trabajo. Me dijeron que me bancaban pero con lo que nos robaron, mejor que me ponga a trabajar más para poder reponer algo al menos.
- Me parece que viene alguien.

19.31 (la conversación fue llevada a cabo en inglés - se ofrece traducción ;)
- Ermm, disculpen. Pero les queríamos comentar que nos han robado. Lo más probable es que nos hayan entrado por el balcón. Queríamos avisarles. También comentarles que ninguno de nuestros vecinos está o estuvo cuando se produjo el robo, pero en su departamento, el 1015, se escuchan ruidos de televisión. Al parecer hay alguien pero no nos quiere abrir, podríamos entrar con Uds y ver que paso?.

La pareja con la que Nano hablaba vivia en el 1015.
- Hmm, dice la mujer, dame unos 5 minutos porque mi hijo está allá. Esperame 5 minutos que hablo con él.

20.00
- Que bárbaro.. ni salieron estos tipos... Me voy a trabajar.

20.05 Sale el padre solo. Nano sale a su encuentro.
- Mirá pibe, yo no quiero estar involucrado en esto. Mi hijo tiene problemas. Yo no se si él me mintió o me esta diciendo la verdad, pero yo no puedo ayudarte ni quiero estar en el medio, disculpame.



20.10 Conversación telefónica.
- ...y me dijo todo eso.
- Listo Nano, es como vos decís, fue el pibe ese. Mañana va la policía?
- Sí, me dijeron que venían a sacar fotos.
- Dale, genial.
- También me dijeron que es buena idea buscar en los negocios de la zona, con los números de serie, nuestras cosas. Quizás aparecen.


Martes 31 de septiembre.
El día comenzó como cualquier otro, aunque tuvo dos características: En primer lugar, una sensación de vacío, como la que se siente cuando una persona sufre un robo. La otra, un inusual llamado a la puerta.
- E´ la Policía! Chicos, e´ la Policía!
Sin entender porqué, esas palabras le salieron a Pablo con una tonalidad centroamericana. La escena parecía tomada de una película de narcotraficantes. Nano y Malu saltaron de la cama, y los tres se dispusieron a abrir la puerta y recibir a las autoridades al mismo tiempo y dispuestos en formación.
- Hola, soy el policía. Vine a sacar fotos. Por lo que veo, tomar huellas digitales no tiene mucho sentido. Cuéntenme devuelta lo que les pasó.

Mick, sujeto amable por demás, demoró unos 15 minutos en armar el caso. Le parecía bastante evidente de donde había venido el mal-viviente.

- Bueno. Este es mi número. Cualquier cosa llaman. Nosotros nos estaremos comunicando.

Y así fué, en los días siguientes, y a diario, la policía se contactaba con Nano y le comentaba los avances del caso. Sin embargo, por el momento eran nulos. Mientras tanto, Malu y Pablo recorrían las casas de electrónica y de compraventa de artículos de valor de los alrededores preguntando por sus cosas, con el sudamericanamente esperable fracaso.

Jueves 2 de Octubre.
16.10
- Nano, Nano! Llamá a la policía! Encontré mi cámara! Encontré mi cámara! -Pablo jadeaba de excitación.
- Dónde estás?
- En el Cash-converters de la calle Elizabeth, pasando el mercado de Victoria.
- Voy para allá, esperame.

(mientras esperaba, Pablo compró un cd de ERA, otro de NOFX al irrisorio precio de 1 dolar. El de MC Hammer le costó el doble)

16.30
Aún sin poder creerlo, Nano se comunicó con el detective a cargo de la investigación.
- Si, mi amigo dice que encontró la cámara. Le explicó la situación al chico del negocio, le describió la cámara, la fecha en que fue robada, le dio un número de serie, y el chico le dijo que llamemos a la policía porque al parecer al menos la cámara esta allí... Sí, tengo el teléfono y el nombre de la persona...Sí, se llama... (blablabla) Bueno... muchas gracias. Adiós.
- Y..? -Pablo no podía contener su indignada emoción.
- Van a llamar. Dice que en su base de datos, que está conectada a todos los negocios que hacen compra y venta de artículos, no apareció. Seguramente la ingresaron distinta. De un modo u otro, van a llamar y a confirmar. Dice que me llama mañana. Ya es medio tarde.
- Qué genial man. Dale, sigamos con el día.
... (suena el teléfono de Nano)
- Era Malu, dice que en el local de la esquina de casa hay una computadora muy parecida a la de ella, pero que el tipo del negocio no se la quiere mostrar. Viene para acá.
- Esperemos y después vamos a encarar al flaco ese. Si vamos nosotros no se va a hacer tan el vivo.

16.45
- No chicos, la máquina vino por una reparación, y entró el 25 de Octubre
- Y ahora que la tengo más cerca, me doy cuenta que no es la mía... -dijo Malu. Bueno, gracias.
- No hay de qué.


Al menos, tan solo quedaba esperar a que la el detective se pusiese en contacto con Nano al día siguiente.


domingo, 6 de octubre de 2013

Historia de una ida y de una vuelta.

Parte I
Lunes 30 de septiembre.

Conversación de WhatsApp
15.30.
Pablo, vos te llevaste la compu?
15.45.
No Malu, para qué la querría en el bar?

16.30.
3 llamadas perdidas y un mensaje de texto:
"Pablo llamame en cuanto puedas es urgente. Nano"

16.31.
 - Hola Nano, qué pasó?
- La compu de Malu no está, vos te la llevaste para algo?
- No, quizás la guardó en algún lugar no usual, aunque Malu no pierde así las cosas. Qué raro..
- Si, queríamos descartarte porque si no fuiste vos, la robaron.
- Que mal man. Pero, seguro? Se hubiesen llevado más cosas como mi cámara Nikon, que tiene más valor que la vieja HP de Malu
- Si, no se, vamos a ver, estamos yendo a la comisaría.

16.45.
Nuevo mensaje de texto
"Pablo tu cámara no está en casa"
"!!! Voy para casa a ver que falta. Dónde están?"
"Dale, nosotros yendo a la comisaría, volvimos para ver eso. Llamame y decime así lo agregamos al reporte de la policía"

17.01.
 - Nano, estoy en casa. Me faltan cosas. Te paso todos los datos por mensaje de texto.
- Dale, en un rato nos atienden. Pudiste zafar del laburo?
- Si, me estoy tomando mi descanso. Supongo que es una situación grave.

17.08
"Cámara Nikon D7000 con dos lentes, una sigma 17-70mm 2.8-4 y Nikkor 50mm 1.8. Ipod touch 8gb, hdd externo toshiba 500mb, lentes Rayban aviador, cámara compacta Olympus negra. Y sí, yo tampoco puedo creer que también falte el cartón de vino que estaba sobre la mesada de la cocina..."

17.55 
"Pablo, ya nos están atendiendo. Nos parece que fue el vecino del 1015. Fijate si lo ves salir o entrar. Cuando terminamos te llamo y hablamos. Abrazo, Nano"



miércoles, 2 de octubre de 2013

Ejemplos de cultura auto-destructiva (en la sabiduría popular)

Estoy empezando una recopilación de saberes populares que de algún modo sugieren cosas opuestas. Después de sumar un grupo, intentaré analizarlos… Por ahora voy solo estos dos (pares):


- Al que madruga, Dios lo ayuda

    No por mucho madrugar amanece más temprano.

 - Sabio es quien piensa todo lo que dice pero no dice todo lo que piensa.

    El que calla otorga


Se que hay más.. esperando a ser relacionados.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Lunes 2 de septiembre* De Frankfurt a Kuala Lumpur

Esta sera la primer entrada del blog que se relaciona con esta nueva etapa de mi vida.. ¿la de viajero?.
A modo de proyecto personal, todo será redactado en 3ra persona, no porque quiera ser un nuevo Maradona o intentar iconizarme con exéntricos trucos, sino porque me gusta la idea de tratar de ser un poquitito diferente a la mayoría y más parecido al resto, los que sí publican libros. Algunas cosas serán verídicas y otras no tanto. Las modificaciones serán o bien para ocultar a los protagonistas o bien para reservar mi intimidad un cachito.
* Pero un poquito demorada la publicación – detalles técnicos.




Pablo lo pasó más bien ansioso, comenzaba una etapa agridulce, porque ese nuevo comienzo implicaba el final de uno anterior sobre la que el había puesto (y no en solitario, cosa que le había otorgado una dimensión aún más dramática) tantas expectativas que derivaron en una fuerte apuesta. Ambos perdieron, y de todos los mundo posibles, este es el que estaba sucediendo
.

Asi, aunque ya llevaba un mes o quizás un poco más planeando la estrategia a seguir y los detalles operativos, el viaje desde un lugar seguro a otro: desde lo que fuese su vivienda en Rep. Checa, primero con Andrés y Ewelina y, luego, solo con Ewelina en Orelska 16, hasta una cama horizontal en donde sea, tomó este tiempo parecido al de la foto -->

En su opinión, el trayecto inicial había tenido todo: mal dormir, malos aterrizajes, mala comida de avión y la consecuente mala visita a malos baños. Pero la negatividad para nada era la nota principal. Bien sabía que existen cosas buenas y que difícilmente se pueda encontrar alguna realidad completa y totalmente mala (el Filósofo lo podía demostrar argumentativamente, Pablo quizás ya no). Si hay una realidad absolutamente buena queda para otra discusión (al igual que si el Filósofo tan solo lo decía, quizás lo intuía, o en realidad más bien le importaba poco).

Dos cosas le pasaron que emergían del devenir de la historia, y ambas le ocurrieron el 2 de septiembre; porque hablar de lo cómodo de los amarillos camino a Frankurt o de lo frio de su aeropuerto pero en cambio lo adorable que le resultó la ciudad - y para no perderlo, aquí unas fotos- no tendría tanto valor literario
También podría mencionar el aire familiar del Aeropuerto de Colombo, aunque en calidad de primos segundos con el de Hurghada, claro referente mundial en in-seguridad aeroportuaria, o los lindos momentos vividos de los últimos días en Praga.

Sin embargo, estos dos sucesos son icónicos. El primero: la perdida de su adorado Kindle (c). El otro, la llegada a lo de su adorable y malay Couch.

Nuestro muchacho amaba a ese Kindle. No tenia nombre propio (cosa que si sucede con un montón de sus otras cosas -su cámara Matilda, su bajo Gretel, su ex auto Víctor, el anterior Eugenio, y otros de los que no se avergonzaba pero jamás compartía con otro ser humano) porque, simplemente, era “El Kindle de Pablo” -a veces Amazon.com le sabía tan sabio. Resulta que fue un regalo de una persona muy especial para él y, a decir verdad, uno de los mejores que le habían hecho en su vida. Incluso le había comprado una funda, cosa nada desdeñable teniendo en cuenta su actitud general hacia lo electro-informático. Durante todos sus estudios universitarios e incluso luego de estos, acostumbraba llevar libros en los transportes públicos, a veces grandes, a veces pequeños. Ocasionalmente también lo acompañaba algo de música, pero primordialmente eran lecturas lo que lo deslizaba por el tránsito porteño. Lo mismo, tenía en Buenos Aires cajas y cajas con libros los cuales, mudanza tras mudanza, adquirían mas y mayor peso. Los adora, le encantan aunque no sea uno de sus placeres olerlos -ya sean nuevos o usados; pero el Kindle tenía ese tamaño perfecto. Incluso era junto a el, en su funda, donde guardaba su pasaporte y documento en la Rep Checa, ya que en los bolsillos se arruinaban. Lo llevaba a todos lados, era su nuevo y perfecto compañero.

No sabía donde lo había perdido, aunque providencialmente y en un momento de lucidez, antes del desgraciado suceso, sacó su pasaporte de la funda y se lo metió en el bolsillo (su extravío hubiera sido una desgracia de tamaños catastróficos; lo único positivo es que Malasia era un lugar económico en caso de quedarse varado). Seguramente fue allí donde lo extravió, en el avión. El 3, al día siguiente, intentó comunicarse con la aerolínea que lo había llevado hasta Kuala Lumpur, esa misma aerolínea que ahora no le atendía el teléfono. Jamás tuvo éxito.

Y para no hacer más larga la historia: eso. Extraña mucho su Kindle.. aún sueña (es posta) que lo va a encontrar en la mochila que ya ha vaciado 5 veces porque no-puede-creer-que-sea-tan-pe-lo-*-do.

La segunda historia es una historia de desaciertos y de bondad humana. Digamos que el protagonista central es un chofer de Mini-autobus que no tiene nada que envidiarle a la “Camioneta de Jorge”, que en paz descanse... vehículo que lo había llevado a su hogar incontables veces desde el Colegio La Salle donde cursó sus estudios primarios (era como la diligencia que iba al FAR WEST -zona Almagro, Caballito, Flores y seguramente más allá también).

Resulta que tenía el teléfono de su host, quien le sugirió que se tome el tren hasta RAWANG y de ahí un autobus hasta Bandar Tasik Puteri y que se baje en la última estación. El viaje se veía más o menos así:

Y el mensaje de texto.. asi:

Claro, su host estaba convencida, a sus 59 años, que sus indicaciones eran todas afirmaciones unívocas. Pero el mundo evoluciona, es cambio permanente, es fluir constante: lo que era ya no es y lo que fue será. Una prueba empírica podría ser que a Pablo le costó unos 30 minutos encontrar dos personas que se pusiesen de acuerdo, por separado, acerca del lugar donde podía tomarse un autobus hacia dicho vecindario cuyo nombre tanto rememora zonas oscuras de la moral hispano-cristiana.
Finalmente dentro del autobus, los equívocos continuaron en profundidad porque resulta que la linea 34 hacía un recorrido que giraba en redondo e iba mucho más alla de Bandar Tasik Puteri.

En la Wiki, su único medio informativo de este país (esta vuelta viajó sin Lonley Planet) decía que el inglés es idioma oficial, aparte del Malay: debe significar que es idioma que usan en el aeropuerto, porque los tipos de acá no entiendían ni puta y Pablo juraba que no era por el acento. Dos individuos, un aparente contador y una aparente secretaria le dieron una manito. Estaban preocupados, no por su seguridad, sino porque cualquier error podría significar dormir a la húmeda intemperie: era tarde y tampoco es que los autobuses pasaran cada 15 minutos. En el imaginario pableano, alguien te termina levantando en la ruta, pero hay que darle la derecha a los locales.

Insistían e insistían, sobre todo cuando la última angloparlante se bajaba y era en medio de la nada (a donde iría ella?) asique Pablo llamó (ya para ese entonces era por segunda vez desde el minubus) a su host. Ella y la aparente secretaria comenzaron a dialogar en su propia -y secreta- lengua y cuando la persona que Pablo tenía en frente cambió la expresión y esbozó una leve sonrisa que mostraba sus contrastantes dientes, todos en el móvil descubrieron que el extranjero debió haberse bajado unos 20 minutos antes para llegar al punto de encuentro. Es una historia sin moraleja, pero el copado del chófer lo llevó de vuelta a él solito, y después se volvió para hacer su recorrido. Un divino. Su nombre Jahzan.

Algunas palabras sobre el hombre. Le hablaba a todas las minas, un crack y eso que allí no se cumple aquella norma que reza que las mujeres son lindas en todos lados. Jamás Pablo había hablado con tantos hombres en un viaje. Le atemorizaba preguntar lo que sea a las chicas. Aparte de eso, y de hablar una nada de inglés, el chofer le dió una mano enorme, al único GCU que Pablo vió desde que salió del área Aeropuerto de Kuala Lumpur. Gracias Jahzan, se ha vuelto a demostrar que la mayoría de la gente es más bien buena antes que mala.



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Impresiones de Malasia:
*en primera persona o este-si-soy-yo

Jezizmarie, es el reino de la comida, increíblemente económica, increíblemente no tan picante (a pedido, claro) e increíblemente onmipresente. La cantidad de negocios y locales para comer (hablo de Rawang y de Bandar Tasik Puteri) parece desafiar la inconmensurable cantidad de negocios, locales e improvisadísimas tiendas que venden celulares Samsung SIII y S4 dudosamente nuevos y sospechosamente usados.

Y como conclusión final.. este país me mostró que el los académicos hispánicos a veces tienen poca imaginación. Malasia en inglés es Malaysia: cómo llamar distinta a la tierra de los Malay? En nuestra lengua, pareciera que con este país, que da la impresión de caerse un poco del mapa, Asia hizo mal las cosas y nosotros se lo recordamos permanentemente. Lo se, son conclusiones estúpidas, pero quería escribir para recordar que el pueblo se llama Malay, hablan Malay y que es tu tierra, algo así como Malaynía o Malayona.


jueves, 12 de septiembre de 2013

El sentido del humor checo I: Inundaciones de junio 2013.

La absurdidad del humor checo es, según algunos, su característica principal. Y las desgracias son, no tan asombrosamente, una de sus fuentes principales.
Hace poco, la Rep. Checa sufrió una fuerte inundación que puse en alerta a muchos y fue catastrófica para otros. Comparable a aquella del 2002 (jamas olvidare los relatos de un amigo viajero que tuvo la suerte de estar por estos pagos) esta fue mejor recibida, aunque los preparativos recibieron críticas; y salieron a la luz operaciones inmobiliarias que jamas debieron suceder -tema que merece otro apartado que difícilmente escribiré porque me falta checo.
Luego de semanas de lluvia, cantidades de agua bajaron por el Vltava y aunque las defensas de metal lograron mantener secas hermosas locaciones praguenses, el Zoo, excusa de este post, sufrió graves daños. En algunos reportes incluso se dice que un gorila se salvo del agua de casualidad. Ahora, casi dos meses después, siguen los trabajos para reparar esta joya de Praga.
Y, chocolate por la noticia, para todo se necesita dinero, y la forma moderna es el marketing y la publicidad en la vía publica:



La traducción libre seria algo mas o menos así: Nadar, si. Pero solo cuando me apetece.

sábado, 17 de agosto de 2013

No te preocupes, Paloma.

Ese rock nacional - pensó,  como se lo ha llamado en conjunto, es un fenómeno que nunca entendí, porque hay mucho de plagio, poco de musical y mucho de letras prosáicas. Pero sin embargo, cuando tengo las defensas bajas hasta mis más odiados artistas locales logran arrancarme una lágrima de los ojos. Será la conciencia de comprender que el tiempo pasado jamás volverá? Será la idea de estar viviendo la vida de un otro? La música, cuando hay de arte y cuanto hay de dominación? Cuantas horas de despertar han quedado suspendidas por el goce estético de unas notas musicales?


Soy conciente de que nada se. Al igual que Sócrates, pero en carne propia. Qué importa lo que vivió Sócrates, importa lo que yo vivo ahora...


- ¡Mamá, ya terminé! ¡Vení!


La necesidad interrumpió ese momento de reflexión tan ansiado y buscado, siempre perdido. María la buscaba, la necesitaba. La había dejado en la bañera unos 10 minutos antes, el agua ya debía estar fría y los dedos de María lo suficientemente arrugados para dar por cumplida la misión del baño antes de cenar.


- ¿Mami porque el agua se ve gris?
- Es el jabón. Cuando llenamos la bañera el agua estaba trasparente, ¿te acordás?
- No mamá, el agua ya estaba gris cuando llenamos la bañera, pero ahora tiene espuma. ¿Eso es del jabón, no?

Tenía razón, el agua caliente siempre sale turbia sin explicación alguna. No tenía respuesta, más que afirmar su aguda observación. El agua ya viene turbia..


Okoř República Checa
Okoř - República Checa.

domingo, 12 de mayo de 2013

Alegorías



Si bien estaban cerca, y no solo por su nacimiento e incluso su género, su encuentro no dependió de ellos mismos y más bien se diría que fueron obligados a compartir un mismo espacio. Su historia, como la de todos, comenzó mucho antes. Son distintas, pero similares. Tanto que ambos nacieron en el campo, como retoños queridos y esperados. La temporada fue prácticamente la misma y por eso bien puede decirse que pertenecen a una misma generación. No nos han dicho nada sobre sus países de origen pero ambos tienen un fresco aire caribeño, aún exótico en la Europa central de ojos azules y cabellos rubios. Podríamos imaginar sus historias pasadas, como crecieron, como fue que emigraron y cuantas aventuras vivieron antes de llegar a Praga, pero nada de esto es importante en este relato.

Sí sabemos que tiempo después de haberse encontrado en el mismo lugar, se fueron juntos aquella calurosa tarde de miércoles. Estaban en el centro y un tranvía los llevó, muy juntitos, hacia las afueras de la ciudad. Fue en ese viaje con tanto roce que se hicieron íntimos, cosa que solo puede ocurrir de modo vertiginoso cuando el ritmo tropical corre por las venas. Encontraron, pues, un posible destino común, aunque el mañana nunca es seguro pero el descarte sí lo es; confiaban en su buena estrella, y en aquel concurrido tranvía decidieron sellar su suerte, aunque la verdad es que no había nada que pudiesen hacer para evitarlo.

Convivieron bajo el mismo techo, pero lo que al principio era un cosquilleo simpático y acaso juguetón, con el tiempo y la rutina se convirtió en castigo para uno y placer para el otro. El permanente contacto al que estaban sometidos no les daba ese necesario respiro, esa sana distancia, que toda pareja necesita, al menos de vez en cuando, para seguir funcionando.

Los días pasaban y su situación se solidificaba. Algunas arrugas, sigilosas primero, evidentes después, comenzaron a aparecer. Y no sólo ellas, también algunos cambios de color en la piel que era signo, ni mas ni menos, que de la descomposición de aquella primera armonía, aunque sus destinos se proyectaban inamovibles. Parecían condenados a vivir en esa casa que más bien parecía una cesta de mimbre más que un hogar.

Sin embargo, sus horas pasaban entre sueños, que ya no eran conjuntos. Deseaban lugares exóticos. Viajes en barcos, automóviles y entre ellos, por qué no, camiones y camionetas por caminos polvorientos. Aunque nunca lo habían discutido, viajar en avión jamás se les había presentado como una opción porque sabían que era costoso y no estaba a su alcance. Esos pequeños acuerdos que se manifestaban sin previo aviso les ayudaban a sostener la ilusión de haberse elegido por ellos mismos. Era el único momento en el que lograban gozar de su ya forzada compañía  Pero, por algún motivo, salvo su aspecto exterior, todo permanecía invariable en su casita de mimbre de la cual ya resignados decidieron no volver a intentar escapar, aunque ya para ese entonces dejaron de verse como la pareja que, en lo externo, aún parecían.

Pero todo se terminó cuando la decisión sobre su destino dejó de depender de ellos. Es increíble cómo la vida da y la vida también quita. En el momento en el que el jugo del pomelo se volvió apetecible, de él tan solo quedó su cáscara. El ananá no lloró. Lo había molestado y pinchado tanto sin remordimiento alguno como quien piensa que no puede cambiar en nada su situación. Tanto es así que juzgó esta triste separación como el logro de la paz perpetua para ambos.

lunes, 8 de abril de 2013

Kubánský pomeranč

Ok, aquí he visto muchas cosas que me eran algo raras pero mi psiquis las ha aceptado sin mayor vuelta. Pero resulta que hoy fui al supermercado chino (o vietnamita, aunque creo que estos son chinos) e inocentemente compré, entre otras cosas, unas naranjas.

Fue tal mi sorpresa al ver dentro de ella aquellos puntos rojos.

Bueno -pensé, entonces la genética nos está jugando una mala pasada. La impresión era más bien negativa. Esos puntos sanguinolientos me decían que toda ella estaba más cerca de ser el fruto prohibido que de aquel refrescante fruto cuyo jugo era permanentemente exigido a Jaime, aunque no hubiesen naranjas. Seguramente el niño hubiese preferido el jugo de pomelo a tan extraño ejemplar.

De todos modos, Martina se anotició de mi desagrado y me explicó que cuando Praga era parte de la República Socialísta Checa (Česká socialistická republika - Una de las repúblicas que conformaban la Checoslovaquia soviética), las únicas naranjas que se conseguían (pérfida pero verazmente pensamos que esta regla solo se aplica a aquellos no miembros del partido) eran estas, las naranjas cubanas. Sin embargo, cuando tuve la suerte y oportunidad de visitar la Isla de Cuba y su ciudad La Habana, e incluso intentar comprar algo en los mercados locales, si así puede llamárselos, y por supuesto los lujosos hoteles de los lugares del constante veraneo que puede vivirse allá, jamás me topé con estos ejemplares. Claro que esto no significa que las mismas no existan, pero si me pregunto si realmente existía la posibilidad de que un turista se encuentre con ellas allí en Cuba, si en verdad no se cultivan más o si más bien su consumo está reservado a los heroicos habitantes de la Isla. Siempre en los desayunos me encontraba con las tan familiares naranjas naranjas, jamás con estas periódicas. 

Volviendo al tema principal, entonces, he aquí las naranjas cubanas, uno de los tiernos recuerdos de la infancia de aquella generación de checos (¿y eslovacos?) que crecieron y se criaron ante el amparo del nuevo hombre socialista. Y la cito: "la característica es que es roja y amarga, como el régimen comunista - y era la  única fruta que se podía conseguir acá durante de la época comunista, claramente luego de hacer, con necesaria  paciencia, una larga cola..."


Kubánský pomeranč - forzosamente la fruta preferida de los críos checos en la época de la República (la socialista).

lunes, 25 de marzo de 2013

El Capitán

Tito es su nombre. No es de mar, tampoco de los océanos y menos del puerto. Simplemente, trabaja con un barco y con el agua. Vive gracias a ellos, pero no es su sangre: el es un hombre de fiesta.

Conocí al Capitán en el 2012, es decir, el año pasado. Pasé con él tan solo un día en una excursión de snorkeling por el Mar Rojo en la que el fue nuestro guía. Nos pasó buscar por el Hotel, ubicado sobre una de las calles que decoran la desértica línea costera que se extiende hacia el sur de Hurghada. Esta ciudad solía ser un pequeño puerto pesquero a principios del siglo 20. Sin embargo, en los años 70 el turismo irrumpió en la aldea y hoteles, resorts y departamentos han sido construídos desde entonces e innumerables están en camino de ser terminados. Los motivos de la explosión turística son los mismos que atan a Tito a su lugar: una excepcional naturaleza y, principalmente, un mágico mundo marino.

La pequeña camioneta en la que Tito nos llevó también contaba con la presencia de su equipo de buceadores: Ahmed, el camarógrafo con labio leporino y Sultán, quien merece un párrafo aparte.

Sultán llevaba un colorido pañuelo en la cabeza, de seguro ocultando una incipiente calva que no armonizaría con su físico. Era un hombre corpulento, aunque sus concurridos biceps mostraban signos de una rotura de ligamentos. Con sangre árabe en las venas, tenía abultados rasgos iránios y pelo oscuro. Llevaba una tupida barba candado, con un planificado diseño que seguramente le obligaba a teñirsela de rubio en la zona de la barbilla. Dicha barba solomente podía armonizar con un par de anteojos de marco oscuro y grueso. Jamás adivinamos la utilidad de contar con Sultán en el equipo, aunque quizás justamente no había utilidad alguna y su rol pasaba por otro lado, y eso sí merece un cuento aparte.

La pequeña camioneta era manejada por un chofer local, y transportaba algunos turistas que se unían al grupo. Se escuchaba una repicante música rusa de indescifrables armonías. Tito comenzaba a calentar los motores, poco a poco nos acercabamos a su ambiente natural, él ya había tejido las redes. Al llegar al pequeño barco, conocimos a su dueño quien también manejaba el timón, y zarpamos cruzando las cristalinas aguas del mencionado Mar. La excursión consistía en una breve parada en la paradisíaca (si de algún modo ese término no ha perdido su vinculación con el Paraiso alguna vez perdido o ha quedado inexorablemente ligado a las palmeras, el sol, la arena de playa -siempre en latitudes tropicales) y muy turísticamente visitada Isla Giftun y luego una inmersión por los corales de la zona, guiados por las habilidades, principalmente submarinas, de nuestro Capitán.

El equipo de turistas estaba originalmente conformado por una jóven pareja de holandeses en un viaje de placer. También contamos con la compañía de una familia de origen ruso: padre, madre y joven hija y luego se nos sumó otro matrimonio, probablemente rusos, con otra joven hija. Coronábamos la expedición mi bella novia checa y yo, un extraño argentino: todos intentabamos escapar, al menos por algunos días, del frío continental con la ilusión del paraíso egípcio que inversores internacionales construyeron para nosotros.

Si bien el tour sucedió tal y como había sido contratado y esperado, lo que motiva esta semblanza fue nuestro ya mencionado Tito. De sus datos biográficos solo sabemos lo que el mismo nos contó: Está en posesión de una novia que comparte su nacionalidad con mi pareja, lo que no significa que comparte sus gustos. Ella está embarazada de Tito, y él nos cuenta que se estará mudando con su hija a Hurghada, el no piensa en dejar su tierra, el sol, el mar, el snorkeling y sobre todo, su pasado. Tito ama a su novia, lo repite sin cesar. De todos modos, no hay nada para él en República Checa: no hay mar, no hay corales, el sol brilla solo una parte del año y en la otra parte hace demasiado frío para él. Se convence a sí mismo e intenta transmitirnos la curiosa idea, al menos para nosotros, que mudar a su eslava novia cerca del trópico no será más que una ganancia para ella. Podrá ser la esposa de un musulmán con una vida aparentemente envidiable. El sabe lo que ella quiere y lo que su hija necesitará. El proveerá, y mientras habla con Martina sobre las desventajas de vivir en un país ubicado en el centro de Europa, le demuestra que ha hecho un gran esfuerzo por empaparse en su cultura y poder juzgarla desde dentro: Gatita checa, linda mujer, son los únicos conceptos que logra volcar en el idioma de mi novia. Al ruso lo maneja bastante mejor: se detiene frente a las bellas turistas largo rato, les toma la mano y conversa con ellas, siempre obteniendo una sonrisa de su parte. Se vuelve hacia nosotros, y recuerda lo agradable del sol y el amor a su novia.

Este es Tito. Antes de desembarcar, nos instruye en algunas normas de convivencia para la playa que está atestada de otros grupos de excursionistas y sus respetivos guías. Somos el grupo de Tito, le pertenecemos, y por ello cuando el nos llame, debemos responderle con un alarido. No un grito, no un canto, sino un alarido: Debemos ser muy ruidosos. Sus compañeros, Ahmed y Sultán, nos dan el ejemplo.

- Tito´s group..?
- Yeahhhhh

Es muy serio al respecto, no debemos perdernos y el tiene que poder localizarnos. El nos llamará y nosotros responderemos. Nos miramos con extrañeza, sobre todo porque no somos del tipo de público que uno puede ver en las publicidades de las noches de parranda en Ibiza o Belgrado, donde todos gritan y vociferan, embriagados por la fiesta y exitados por el alcohol, no. Se nos ve tranquilos y con necesidad de descansar, de despejar la mente mirando el horizonte. El mar que se une con el cielo en el infinito, ambos inescrutablemente azules. Pero acatamos, sobre todo cuando vemos a lo lejos una playa, y en ella a cientos de personas. Nos hace practicar varias veces, nos alecciona y nos explica como tiene que ser nuestra respuesta. Firme, poderosa, vibrante No puede perdernos.. El es el guía y conoce muy bien de su trabajo. Nos encuentra un lindo claro entre los bañantes para que podamos improvisar un campamento. Tito conoce a los otros guías, los otros guías lo reconocen. Tito nos pide que tomemos  muy seriamente lo que nos dijo antes de dejar el barco, y comienza a llamarnos al viento:

- Tito´s group?
- (respondemos con desgano)

Alguien se ríe, Tito no puede sino bajar las cejas y mirarnos con decepción.

- Tito´s group?
- Oh! (Tan solo la pareja de holandeses le responde, tímidos, descolocados)

Tito nos fulmina unas miradas, a nosotros, a los rusos. Un tal Rashid le hace gestos ridículos. Hay indignación en Tito, quien como por última vez nos llama en pos de lucha

- Tito´s group?
- Yeahh!!

No podemos más que obedecerle. Segundos después Rashid hace lo mismo con su grupo, y tan solo obtiene gritos flacos, como desganados. Intenta dos o tres veces más pero no es Tito, sus guiados no entran en el juego. Nosotros sí. Tito nos ha preparado, entrenado, y ahí estamos, respondiendole una y otra vez a su llamado. El ríe, sabe que ha ganado, se burla de Rashid y de otros. Está feliz como un niño.  Ha decidido que nos compensará, lo hemos coronado rey de la Isla Giftun por unos momentos.

De vuelta en el barco recibimos nuestro premio: verlo bailar. Antes, Tito nos presenta a un personaje que bailará el Tanura para nosotros. Es una danza donde una persona ataviada con una larga y amplia falda amplia llena de colores comienza a girar rapidamente sobre sí mismo al ritmo de música posiblemente egipcia. Debido al movimiento la falda comienza a elevarse, siempre girando, y el bailarín realiza demostraciones de habilidad tanto con la falda como con los brazos. Es vergitinoso para todos, no para Tito. Se suma al tradicional baile, el cual imita con estudiada precisión aunque solo lleve un ajustado traje de baño. Luego la música cambia y comienza una fiesta en el barco con impronta de discoteca, mientras nos acercamos nuevamente al puerto y al fin de nuestro día con él. Nos hace bailar a todos, nos levanta uno a uno y nos junta en parejas. El es el maestro del baile, nos enseña, nos muestra sus movimientos. Ni sus compañeros pueden seguirle. Sultán trata, Ahmed tropieza filmando con una mano y bailando con la otra. Los holandeses no parecen más que adolescentes  y los rusos extrañados sin haber podido probar bebidas espirituosas. Por un momento la escena se vuelve totalmente diáfana. Tito sonríe de tal manera que es difícil quitarle los ojos de encima. Durante todo el día nos ha ido preparando, como cocinándonos a fuego lento: con mucho arte. En este delirio del baile, el vaivén del barco navegando por el mar, el sol, la música y el cansancio, tenemos que volver a alzar nuestras voces, pero esta vez es espontáneo. Somos el grupo de Tito, el fue nuestro Capitán y esta fue su fiesta.

En Irlanda..

No solo el volante esta a la derecha (y no a la izquierda, como en vastos otros paises) sino que tambien practicamente todas las canillas abren para el otro lado.

Ya olvide como hace el water en el hemisferio sur, pero probablemente tambien gire en sentido contrario.

sábado, 9 de marzo de 2013

Una nueva escala de valores


Una nueva escala de valores.
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Vamos a sincerarnos.. Los vinos checos no son buenos. Al menos los que probé no lo eran, y gracias a la tendencia negativa en las autocríticas (idiosincracia) y un invierno pasado muy oscuro (casualidad), no se requiere de mucha diplomacia para asegurar que los vinos checos apenas si servirían para cocinar. Podemos distinguir para unir y afirmar que si bien los vinos bohemos son malos, los moravos son mejores (es especial el blanco, que refunfuña diciendo de él mismo que no es tan malo); pero también tenemos que la falta de sol es determinante para que el carácter de los vinos locales sea invariablemente malo. Aun en la Statni Opera, donde locales, expatriados (Ja) y turistas pueden disfrutar a precios accesibles de representaciones que van desde lo respetable a lo magnífico, uno difícilmente (y hablo por experiencia propia) puede dar lugar al mayor lugar común en estas tierras y, en un intento de sofisticación -porque ver personas en jean y zapatillas causa cierta aversión visual que bien se lastimaría no solo a mi abuelo sino al pobre de Dvořak, teniendo en cuenta que estamos en el siglo XXI, uno acude o al Bohemian Sekt (champaigne), que es seco seco, o a una copa de vino. Ilustres son las expresiones de aquellos que quisieron amoldarse al realmente impresionante y hermoso edificio (¿con aire vienes?) y olvidaron que los checos no querían participar de la Primer Guerra Mundial junto a los Habsburgo y sabían que lo mejor que les tocaba era tomarse una pivo v Hospodě nebo v Statnii Opeře (cerveza en el bar o en la Ópera).

lunes, 18 de febrero de 2013

Un dato...

Luego de 5 meses en Praga, creo que lo que más me asombra no es que en las radios populares se escuche un 60% de música en inglés, un 10% en checo y el resto en español (a veces me siento en Argentina), sino que al ver el termómetro:
 
3,4 °C en el exterior. Adentro, hace calor.

Simplemente pienso que afuera está fresco -y no frío. Con un sweater y campera estaré bien. Sólo debo procurar llevar los guantes por si refresca por la noche.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Bienvenido al mundo.

Cuando los niños nacen, lloran. Seguramente hay alguna explicación científica (o pseudo-científica) del hecho. Sea cuantitativa o cualitativa, da igual. En lo personal, me parece que lloran porque no tienen otra manera de expresarse. Para el mundo adulto, en general se llora por tristeza. También por alegría, pero a la alegría le quedan mejor una sonrisa y la risa. Por lo tanto, podemos pensar que los niños lloran al nacer no sólo porque les dan una palmadita en aquellos cachetes que no verán regularmente al sol (a menos que sea niña y le guste la playa) sino también porque se enfrentan a algo nuevo y desconocido (el mundo). Y hasta que reciban el contacto con la madre (en el mejor de los casos), acondicionados por una enfermera o partera, sentirán cosas no muy agradables como el frío, cierta desprotección, etc. Y la mejor forma de reaccionar puede que sea la de llorar.

El caso es que este blogcito está naciendo, y su primera publicación es algo dolorosa para mí. Hoy me anoticié que el día 9 de febrero del corriente falleció Delfina A. B. Es dolorosa para mí porque si bien ya no teníamos asiduidad, es una persona a quien le tengo mucho afecto e, incluso, admiración. Independientemente de si alguien alguna vez pudiese leer esto (o no), pienso que un buen homenaje es escribir sobre ella.

Ya no recuerdo cuando la conocí. Seguramente no hace más de 5 años, porque nos conocimos en mi trabajo. En ese entonces era empleado de una importante y, puedo decir, eficiente Obra Social. Mi labor consistía en la atención a los socios, y entre los socios se encontraba nuestra querida Delfina. El azar hizo que Delfina venga a la oficina ubicada en un coqueto barrio de Buenos Aires, acompañada de su hermana, a quien vagamente reconocí de un trabajo anterior (ella era alumna y yo, como para no innovar, trabajaba; aunque esta vez en una Universidad). La suerte y la simpatía y, como no, el ya mencionado azar, hizo que con Delfina establezcamos un buen contacto y una buena comunicación. Cuando me visitaba, conversábamos sobre nosotros, la vida, los proyectos, yo la retaba por sus estudios, y esas cosas de las que normalmente hablan las personas. También intercambiamos algún mensaje por mail o por Facebook, e incluso una vez la fui a visitar. Estaba parte de su familia y conversamos un rato.

Lamentablemente no compartí mucho más con ella, porque cambié de trabajo y luego de ciudad. Intercambiamos algunos mensajes, pero no tantos como hubiésemos podido e, incluso, querido, pero siempre teníamos buena onda. Y quizás el mejor homenaje que puedo hacerle es a aquello que le era tan inherente, las ganas de vivir.

No pertenezco al selecto grupo que tuvo la bendición de acompañarla en los momentos más difíciles, en los momentos en los que el espíritu humano se quiebra y comienza a preguntarse el por qué del sufrimiento, de las aparentes desigualdades entre las personas, y todas esas cosas de las que hablan los grandes clásicos. Tan solo pertenezco al grupo de los que alguna vez se toparon con ella, y descubrieron no a una persona, sino a un angelito. Hasta sus leves quejas eran pronunciadas desde una sonrisa, incluso entre risas. Creo que enseñó a más de uno que no existe obstáculo alguno que deba quitar la alegría inherente al vivir. Al menos, eso me enseñó a mí. A la vida hay que disfrutarla, exprimirla y, quizás por sobre todo, amarla, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Solo puedo decir esto, gracias Delfina por enseñarme tantas cosas en tan poco tiempo. Quizás tu sonrisa y su recuerdo sea lo que más fuerza le de a tu familia para entender el hecho. Quizás no haya más explicación que la simple realidad. Lamento mucho no haberme podido despedir de ti tal y como me hubiese gustado. Creo que ya no puedo. Quizás a veces giramos demasiado en torno a las posibilidades, de las potencialidades, de lo que podemos; y dejamos de lado los actos, las actualidades, lo que de hecho somos.  Hoy ya no tenemos la oportunidad de hacerlo del modo en el que yo hubiese querido, pero será un pendiente, que no dudo se resolverá, tengo Fe. Sin embargo, hoy escribo esto. Espero que saludarte en tu partida no sea simplemente una línea más en los quehaceres, una fría potencia, sino que sea un acto. Y no solo el acto mismo de despedirte, sino todos los actos. Quizás la mejor conclusión que me has ayudado a sacar es dejar de vivir en torno a las posibilidades, que son innumerables y fácilmente me pierdo en ellas, sino más bien empezar a reconocer las cosas que son y tal y como son. Y, sobre todo, tal y como quiero que sean.

Gracias a tus padres porque de ellos naciste. Gracias a tu familia y amigos porque en y con ellos tuviste la educación y ejercitaste tu natural dulzura, convirtiéndote en un sol para muchos (y a quienes doy mis sinceras condolencias). Pero más que nada gracias a vos por tu decisión, día tras día, de ser un hermoso ejemplo para nosotros y, en especial, para mí.

viernes, 8 de febrero de 2013

Hola mundo...

Lograr algo por el estilo en lenguaje assembler era toda una proeza, considerando que la idea era seguir los pasos de un tutorial: "Sea más atractivo para las hembras, aprenda Assembler". La primera vez que lo intenté tenía unos 11 años, eran finales de octubre. Tiempo después, ya con la edad de 12 (creo que fue mediados de diciembre del mismo año), volví a repetir el ejercicio. En enero invité a una chica a salir pero jamás me respondió. Había entrado: Hola mundo...

Y pico de años después, se vuelve a repetir la entrada. Hola mundo. Pero, como dice el dicho: a la tierra que fueres (Internet, claro), haz lo que vieres (si, hay blogs por todos lados). Entonces: Hola Blog.

(claro, esta primera publicación no es más que una prueba. Ni más ni menos que una primer prueba).

Conourbano - Pcia de Bs. As. Ella también está tratando, aunque al chango le falte una ruedita
Conourbano - Pcia de Bs. As. Ella también está tratando, aunque al chango le falte una ruedita.