lunes, 8 de abril de 2013

Kubánský pomeranč

Ok, aquí he visto muchas cosas que me eran algo raras pero mi psiquis las ha aceptado sin mayor vuelta. Pero resulta que hoy fui al supermercado chino (o vietnamita, aunque creo que estos son chinos) e inocentemente compré, entre otras cosas, unas naranjas.

Fue tal mi sorpresa al ver dentro de ella aquellos puntos rojos.

Bueno -pensé, entonces la genética nos está jugando una mala pasada. La impresión era más bien negativa. Esos puntos sanguinolientos me decían que toda ella estaba más cerca de ser el fruto prohibido que de aquel refrescante fruto cuyo jugo era permanentemente exigido a Jaime, aunque no hubiesen naranjas. Seguramente el niño hubiese preferido el jugo de pomelo a tan extraño ejemplar.

De todos modos, Martina se anotició de mi desagrado y me explicó que cuando Praga era parte de la República Socialísta Checa (Česká socialistická republika - Una de las repúblicas que conformaban la Checoslovaquia soviética), las únicas naranjas que se conseguían (pérfida pero verazmente pensamos que esta regla solo se aplica a aquellos no miembros del partido) eran estas, las naranjas cubanas. Sin embargo, cuando tuve la suerte y oportunidad de visitar la Isla de Cuba y su ciudad La Habana, e incluso intentar comprar algo en los mercados locales, si así puede llamárselos, y por supuesto los lujosos hoteles de los lugares del constante veraneo que puede vivirse allá, jamás me topé con estos ejemplares. Claro que esto no significa que las mismas no existan, pero si me pregunto si realmente existía la posibilidad de que un turista se encuentre con ellas allí en Cuba, si en verdad no se cultivan más o si más bien su consumo está reservado a los heroicos habitantes de la Isla. Siempre en los desayunos me encontraba con las tan familiares naranjas naranjas, jamás con estas periódicas. 

Volviendo al tema principal, entonces, he aquí las naranjas cubanas, uno de los tiernos recuerdos de la infancia de aquella generación de checos (¿y eslovacos?) que crecieron y se criaron ante el amparo del nuevo hombre socialista. Y la cito: "la característica es que es roja y amarga, como el régimen comunista - y era la  única fruta que se podía conseguir acá durante de la época comunista, claramente luego de hacer, con necesaria  paciencia, una larga cola..."


Kubánský pomeranč - forzosamente la fruta preferida de los críos checos en la época de la República (la socialista).